
Como ser humano y mortal tienes el beneficio de la duda en lo que concierne a desligarte de tus votos, o de tu fe en momentos que entiendes normales de lo que en si a ti como persona tienes derecho o no a realizar. Los votos religiosos son muy estrictos con relación a estos temas y como oveja dedicada a tu pastor debes de alejarte de lo que el mundo en si viene contigo y el entrenamiento del otro pastor maligno y negativo que recibiste antes de aceptar tus votos religiosos. En ese sentido estoy con la doctrina cristiana, y es de todos nosotros poder discernir de lo que en verdad queremos llevar en nosotros, la buena nueva de la salvación divina se adentra en ti como uno solo y tu fe te permite transportar por los Senderos Divinos que la vida amilana; Te permite adoptarlo y demarcar tus dotes conductuales en lo que en si quieres y es para ti un deber transportar.
Queridos amigos, Padre Alberto no es quien para a mi al igual que otros que se sienten identificados con la causa, desviar por sus actos cometidos mis criterios y procederes con relación a la FE o NO FE esquematizada por el que entienda debe ser sus procederes conductuales o salvación en toda la demarcación de lo vivo.
No es justo por este acto ahora dejarme juzgar con lo que es mi convicción cristiana, por el simple hecho de que un mortal cometió actos de faltas graves a sus votos cristianos aceptados por el mismo siendo vocación o no de lo que en si quería o quiere transmitir.
Padre Alberto o no padre, es un ser humano y puede tener en dado caso sus diferentes desvíos negativos con lo que en si quiere llevar, pero no somos quienes para juzgarlo ni tampoco para adherirnos al simple hecho de miles de personas fieles, entregadas 100% a la fe y a sus convicciones dejen caer su FE por el simple hecho de que el Padre Alberto cayó. En su carta es muy valiente y acepta con toda responsabilidad el hecho de que es de Carne y Hueso, esta de el lograr encaminar su fe por su convección antes de ser tachado o desmeritado.